Monasterio Burgos
Se cree que esta obra se hizo entre 1180 y 1215 con artistas de la reina Leonor, mientras que el resto fue de 1215 a 1220 con los maestros franceses de Fernando III el Santo. El monasterio sigue el modelo cisterciense con tres naves alargadas más la nave del crucero y su ornamentación arquitectónica tiene elementos muy particulares que demuestran influencia francesa. Lo más importante era revalorar la Iglesia y cada uno de los retablos existentes mediante iluminación puntual y regulada, logrando así los niveles lumínicos requeridos en cada caso.
Desde el hermoso retablo del presbiterio del siglo XVIII adornado con columnas salomónicas, hasta el órgano barroco del muro sur; todos se han potenciado mediante proyectores de luz cálida y diferentes haces de luz. La impresionante sillería exigía la menor intervención posible, por eso se resolvió de forma individual con Leds de luz cálida y accesorios anti-deslumbrantes. Las naves longitudinales de lo que fuera la Clausura, cuentan con una iluminación indirecta muy sutil ya que es donde se encuentran los numerosos sepulcros de infantes y reyes.














